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¡Que no se trata de un plan de pensiones! (III de III)

Asesoramiento & Financial Planning |

 

¿Necesita D. Martín Planificador a los mercados financieros?

El patrimonio que el inversor tiene disponible para financiar su objetivo no cubre la totalidad de sus necesidades de rentas. Tiene un déficit de 1.094.000 euros, aproximadamente, que debe financiar con la rentabilidad que obtenga de sus inversiones financieras.

Plan de pensiones Déficit

 

¿Qué rentabilidad que debo exigirle a mis inversiones actuales y futuras?

Si el inversor no acudiese a los mercados financieros, con su ahorro acumulado tan sólo podría financiar dos tercios de su objetivo. Para cubrir el déficit, D. Martín Planificador debe exigir a los mercados financieros una rentabilidad del 2,1% anual medio en un escenario de inflación del 3%. Ahora bien, mayores necesidades futuras o un escenario de inflación más negativo no dejaría margen de actuación a D. Martín. Así, hemos trabajado en dos escenarios adicionales:

  • Mantener el 50% del patrimonio acumulado a los 65 años, cuando cumpla 90 años. En este caso, la rentabilidad a exigir a sus inversiones sería del 4,1%.
  • Mantener el 100% del patrimonio acumulado a los 65 años, cuando cumpla 90 años. Se trata por tanto de no descapitalizarse durante la fase de consumo de rentas. En este caso, la rentabilidad a exigir a sus inversiones sería del 5,4%.

 

¿Cuál es la distribución de activos necesaria para alcanzar el objetivo de rentabilidad?

Tras una larga conversación el inversor le comenta a su Consejero Financiero que su objetivo es no descapitalizarse y, por tanto, fijarse un objetivo de rentabilidad de 2,4% sobre inflación, es decir, un 5,4% de rentabilidad nominal. La distribución de activos que le permitirá conseguir su objetivo de rentabilidad minimizando el riesgo supone tener un 35% en activos de renta variable.

Para verificar que esta exposición a activos con riesgo se adecua al perfil del inversor, han realizado un test de estrés en el que le ha mostrado lo que la cartera podría caer puntualmente la cartera, o cuántos años podría acumular pérdidas, en circunstancias extremas de los mercados. Para realizar este ejercicio se ha apoyado en datos históricos.

Ahora y sólo ahora, es momento de buscar el vehículo de inversión (fondo o plan) que le permita alcanzar una exposición a renta variable del 35% y que muestre una contrastada trayectoria de resultados, ofrezca una elevada transparencia en su gestión y permita al inversor canalizar su ahorro periódico. Al igual que las circunstancias de mercado aconsejarán aumentar o reducir la exposición a bolsa, también habrá que hacer una evaluación continua de los resultados conseguidos por el gestor.

Así, han decidido que cada 2 meses revisarán la cartera (distribución de activos y selección de gestores) para adoptar decisiones tácticas de mercado y adaptarla, si fuera necesario, a las desviaciones que se produjesen. También han acordado revisar el ejercicio de planificación financiera inicial 1 vez al año y verificar que la capacidad de ahorro se mantiene y que las hipótesis adoptadas en la valoración del objetivo siguen siendo válidas.