< Volver

Beneficios en la declaración del IRPF por los hijos

Renta |

Los hijos son una fuente de alegría, pero, también, conllevan ciertos gastos. Sin embargo, existen ciertos beneficios en el IRPF para las familias en función de los hijos, y las edades y circunstancias de estos.

El mínimo personal y familiar es la parte de la base liquidable que no se somete a tributación porque se destina a satisfacer las necesidades básicas del contribuyente. Así, hay un mínimo por el propio contribuyente (con carácter general, para menores de 65, es de 5.550 euros), al que se suma una cantidad en función de si tiene a su cargo descendientes o ascendientes.

El mínimo por descendiente (menor de 25 años o cualquier edad cuando tiene una discapacidad del 33% o mayor) que dependa económicamente de los progenitores y no tenga rentas superiores a los 8.000 euros anuales, entre otros requisitos, es de 2.400 euros por el primero, 2.700 por el segundo, 4.000 por el tercero y 4.500 por el cuarto y siguientes. Conviene tener en cuenta que cuando los hijos tienen menos de tres años el mínimo, aumenta a 2.800 euros. Y, cuando dos o más contribuyentes tienen derecho a la aplicación del mínimo por descendientes, su importe se prorrateará entre ellos por partes iguales. Además, en algunas comunidades estos mínimos son superiores.

Una de las novedades en el ámbito familiar de la declaración de la Renta de este año, es que a la deducción de maternidad de hasta 1.200 euros en la cuota diferencial del IRPF que se aplica, con carácter general, a las madres con hijos de hasta tres años y trabajan (por cuenta propia o ajena), se le podrán minorar a cuota diferencial en otros 1.000 euros anuales por cada hijo (menor de 3 años) cuando dicha persona con derecho a la aplicación del mínimo por descendientes haya pagado durante el periodo impositivo gastos de guardería, tal y como explican en la web de la Agencia Tributaria.

Se pueden deducir los gastos de preinscripción y matrícula, y los costes de asistencia al niño en horario habitual o ampliado, así como la alimentación del menor, pero no se incluyen en este beneficio los pagos por medios de cheques o tarjeta guardería, ni las cantidades que pagan las empresas a los padres por este concepto. Esta deducción se puede solicitar desde el comienzo de la campaña de la Renta 2018 (desde el día 2 de abril hasta el 1 de julio de 2019).

Por otra parte, hay que recordar que las familias numerosas de categoría general con tres hijos (la deducción aumenta con más hijos), las familias monoparentales con dos hijos (si no recibe pensión del otro progenitor) y las familias que tienen hijos con discapacidad se pueden deducir hasta 1.200 euros anuales en la declaración (o cobrarlos de forma anticipada mensualmente).

¿Tributación individual o conjunta?

Desde el punto de vista del IRPF, la unidad familiar puede estar integrada por los cónyuges (no separados legalmente) y sus hijos menores o mayores incapacitados judicialmente o, en el caso de que no haya matrimonio o se hayan separado legalmente, la unidad la forman el progenitor que conviva con los hijos junto con estos. Y las personas que forman parte de la unidad familiar pueden tributar conjuntamente en el IRPF.

Pero, ¿cuándo compensa hacer la declaración conjunta? En general, cuando uno de los dos cónyuges no trabaja o tiene rentas bajas, así como en las familias monoparentales cuando los hijos no tienen rentas. En cualquier caso, hay que examinar cada caso de forma individual, para comprobar qué interesa más en cada periodo impositivo. Por último, hay que recordar que la opción elegida este año no vincula para los periodos sucesivos.

Con la tributación conjunta, todas las rentas de la unidad familiar se someten a gravamen de forma acumulada y se establece un mínimo del contribuyente de 5.550 euros anuales, con independencia del número de miembros de la unidad familiar y un mínimo por tributación conjunta de 3.400 euros al año.

Y conviene recordar que, en el caso de tener derecho a aplicarse la deducción por inversión en vivienda habitual, si la declaración es individual, cada cónyuge (hasta un máximo de 9.040 euros) puede beneficiarse de esta desgravación (es decir, hasta 18.080 euros entre ambos), mientras que la tributación es conjunta solo podrá deducirse uno de los miembros.

Prestaciones entre familiares (anualidades por alimentos)

Las anualidades por alimentos a los hijos, tributan de manera diferente en función de si se prestan por decisión judicial o no.

Cuando no se trata de una decisión judicial, se consideran rendimientos del trabajo y quienes las satisfagan pueden reducírselas de su base imponible.

En los casos en que obligue una decisión judicial, se declaran exentas y no reducen la base imponible del que las satisface, aunque estos pueden aplicar las tarifas de manera independiente sobre el importe de estas anualidades y sobre el resto de base liquidable general, reduciendo así parte de la factura fiscal al ser la tabla progresiva. En este caso, el mínimo personal y familiar se aumentará en 1.980 euros.

La aplicación de la escala de forma independiente sólo es posible cuando los progenitores no tengan derecho a aplicar el mínimo por descendientes respecto del descendiente al que satisfacen las anualidades.