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Cruz: “El mundo, en todas sus regiones, está sometido a una aceleración sin precedentes”

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Manuel Cruz, catedrático de Filosofía contemporánea en la Universidad de Barcelona y portavoz de Educación y deportes del PSOE, participó en un diálogo con Santiago Satrústegui, presidente de Abante, sobre el papel de la filosofía en la actualidad, la experiencia del tiempo, la memoria y la responsabilidad.

Cruz presentó su libro Ser sin tiempo en el auditorio de Abante en Madrid y reflexionó sobre la temporalidad y la experiencia del tiempo. El catedrático señaló que esta última se acelera con el tiempo, por eso cuando eres niño un año es larguísimo, pero la experiencia del mismo periodo se acorta a medida que nos hacemos mayores.

Sucesión de instantaneidades

“Hoy el tiempo ha quedado convertido en una sucesión de instantaneidades”, dijo Cruz, que sostienen que “el tiempo real en la actualidad se reduce a dichas instantaneidades, no nos concedemos tiempo”. Y destacó: “El mundo, en todas sus regiones, está sometido a una aceleración sin precedentes”. En su opinión, nuestros conceptos de pasado y de futuro han cambiado radicalmente y cree que “el futuro es una idea que ya no nos sirve”.

Tal y como explicó durante su conversación con Satrústegui, “nuestra sociedad es crecimientemente analista y estamos abocados al presentismo. En esta sociedad queremos imponer en todos los ámbitos una única temporalidad, pero hay determinadas cosas que necesitan otro tipo de tiempo”.

Tiempo y memoria

Otra de las cuestiones que se abordó durante la conversación entre el filósofo y Satrústegui fue el de la memoria y la nostalgia. En la actualidad, comentaron, tendemos a estar grabando todo constantemente y puede dar la sensación de que por dejar ese registro nos estamos perdiendo, precisamente, la vivencia de la realidad.

“El problema, en gran medida, es cómo hemos interiorizado la aceleración del tiempo, que desata la avidez en nosotros y nos lleva a pensar que nos estamos perdiendo algo si no lo capturamos, cuando puede resulta al revés”, dijo Cruz. “La memoria está para eso, pero parece que queremos sustituirla por la grabación”.

¿Para qué sirve la filosofía?

A la pregunta de “¿Para qué sirve la filosofía?” que le lanzó Satrústegui, Cruz dijo que del filósofo se espera que piense de una manera peculiar, “que aporte un plus”, que tenga cierta destreza y capacidad crítica; “debe ser capaz de detectar los supuestos no explícitos que hay detrás de una afirmación, detectar las creencias que sustentan la forma de ver el mundo”.