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“El talento es el gran capital de las personas” en su desarrollo educativo y profesional

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abante icons Dos colores-13¿Cómo se forma el carácter? Esta fue una de las primeras preguntas que lanzó Santiago Satrústegui, presidente de Abante, a José Antonio Marina, fundador de la Universidad de Padres, durante el diálogo que mantuvieron los dos sobre la ‘Educación del carácter en la sociedad del conocimiento’. En el encuentro se habló sobre el sistema educativo español, la educación del talento y las mejores etapas para el aprendizaje.

Marina, que puso en marcha la Universidad de Padres en 2008, reivindica que “sabemos muchísimo sobre educación, pero no lo aprovechamos” y lamentó que el sistema educativo no sea mejor. Satrústegui puso sobre la mesa la relación entre el aprendizaje y la formación del carácter. Hizo la reflexión de cómo las empresas sí pueden proporcionar a los nuevos empleados los conocimientos técnicos y prácticos necesarios para desarrollar sus tareas, pero “donde prácticamente no podemos actuar es en el carácter. Esa es nuestra preocupación”.

Y es que el talento es “el gran capital educativo” de las personas (entendido como el conjunto de recursos acumulados por los individuos), según Marina. En Estados Unidos, señaló el experto, el concepto del carácter es algo que está muy presente, por ejemplo. Es la personalidad que el niño ha aprendido y lo que hace el adulto con ese carácter es la personalidad aprendida. “Educar el carácter significa ayudar al adolescente a que adquiera los hábitos intelectuales, incluido el de la creatividad, los hábitos emocionales y los hábitos ejecutivos que le van a permitir dirigir su vida”, subrayó Marina durante la conversación con Satrústegui.

Otra de las cuestiones de las que habló Marina es que el siglo XXI es el de la ‘epigenética’: venimos con un genoma, pero no todos los genes se expresan. Y que se expresen unos sí y otros no depende del entorno. La educación es el procedimiento para que se expresen unos genes y no otros. “La educación no se puede dejar a aficionados, porque estamos configurando físicamente el cerebro del niño”, afirmó.

Por otra parte, se planteó durante el encuentro qué pueden hacer los padres para desarrollar el talento de los hijos. Y Marina explicó que, según los últimos estudios de la neurociencia, “el talento viene tras la educación. Y va creciendo a medida que se utiliza”. Por eso, los programas de la Universidad de Padres buscan generar ese talento a través de la familia. A esto hay que sumarle que durante toda la vida se producen neuronas y que la plasticidad del cerebro dura toda la vida, así que el aprendizaje se puede desarrollar hasta el final.  Eso sí, “el cerebro funciona cuando le decimos que funcione”. Hay que propiciar que el cerebro de los niños y adolescentes hagan trabajar sus cerebros.

Otro de los momentos destacados fue el dedicado a la libertad y la voluntad. Y éstas dependen también del carácter. “Hay que educar el buen carácter”, porque así adquirimos las fortalezas que favorecen la libertad.

Si estás interesado en ver el encuentro completo y descubrir las claves sobre la educación del carácter en la sociedad del conocimiento, puedes hacerlo en el siguiente vídeo:

@abanteasesores