< Volver

Planes de pensiones: fiscalidad e iliquidez

Asesoramiento & Financial Planning | Jubilación & Pensiones |
Planes de pensiones fiscalidad Abante

*Descubre las noticias más actualizadas sobre las pensiones 2016

La fiscalidad de los planes de pensiones, que es la excusa de muchas de las campañas para vender estos productos y uno de los aspectos que se critican (“lo que te ahorras cuando aportas lo pagas en el rescate”) ofrece ventajas a los inversores. Por un lado, el diferimiento fiscal permite obtener un mayor rendimiento porque eso que nos ahorramos podemos invertirlo y, por otro, es frecuente que el contribuyente tenga un tipo inferior cuando se jubile que durante la etapa activa, por lo que pagaría menos impuestos por ese dinero en el futuro.

Así, por ejemplo, un asalariado sin hijos y con unos ingresos de 70.000, si aporta 8.000 euros anuales a un plan de pensiones (que dé un 4%), cuando haga la declaración Hacienda le devolverá el 46% de lo aportado, 3.680 euros. Cuando llegue el momento del rescate, percibirá la pensión máxima. Si, además, cada año rescata 8.000 euros del plan, el porcentaje del rescate que paga a Hacienda es el 36,34% (2.907 euros).

A este beneficio (paga menos en el rescate de lo que se ahorra con la aportación) hay que sumarle el efecto del diferimiento fiscal: si esos 3.680 euros que le devuelve Hacienda los invierte al 4% (sumado con la inversión en el plan de pensiones) entre los 50 y los 64 años acumula al final un total de 168.969 euros.

Si no hubiera contratado el plan y cada año los 8.000 euros los hubiera invertido a través de otro producto con la misma rentabilidad (un 4%), al final del periodo tendrá –después de pagar impuestos- 150.945 euros, es decir, 18.024 euros menos que habiendo contratado un plan de pensiones. Si la rentabilidad en lugar de ser un 4% fuera un 5%, con el plan de pensiones conseguiría 20.608 euros más, es decir, un punto porcentual más de rentabilidad le ha supuesto un 12% más de ganancia.

Sobre las críticas a la iliquidez, se pueden hacer varias consideraciones. Los supuestos de liquidez se han ampliado y desde 2025 el dinero se podrá recuperar a partir del décimo año. Los EPSV (Entidades de Previsión Social Voluntaria) del País Vasco han sido mencionados como caso de éxito de ahorro, que se atribuía en parte a su mayor liquidez.

Por otra parte, conviene invertir en planes de pensiones, pero diversificar (no meter todo el ahorro en estos productos), ahí es donde una buena planificación supone una diferencia importante. Por último, teniendo una parte de nuestro ahorro en planes de pensiones nos evitamos la tentación de gastar en el presente ese dinero que vamos a necesitar en el futuro.