Los acuerdos comerciales impulsan a las bolsas y el crédito corporativo

En julio había varias citas importantes de las que los mercados estaban pendientes y el mes ha cerrado con la bolsa estadounidense en máximos históricos, “borrando de un plumazo todos los efectos del ‘Día de la liberación’”, tal y como destaca Marta Campello, socia y gestora de Abante, en su vídeo mensual de análisis de los mercados.
El foco principal estaba puesto en las negociaciones de los aranceles de Estados Unidos con el resto de países. El primer acuerdo lo alcanzó con China y después llegó el de Japón, que sentó las bases para la negociación con Europa. La Unión Europea ha alcanzado hace unos días un acuerdo que fija los aranceles en el 15% -incluyendo el importantísimo sector de automóviles y componentes automovilísticos; quedan fuera del acuerdo acero y aluminio que ya tenían un gravamen anterior-. Bruselas ha tenido que hacer concesiones, como el compromiso de inversiones en energía, pero el mercado ha interpretado positivamente el acuerdo, porque mejora el escenario inicial. De esta forma, la tasa efectiva para el comercio mundial -por ahora- se sitúa entre el 12-13%, “peor de lo que estábamos, pero bastante mejor de lo que el mercado llegó a anticipar en abril” cuando el presidente estadounidense Donald Trump hizo el anuncio de los aranceles, explica Campello.
Las reuniones del Banco Central Europeo y de la Reserva Federal también eran importantes. El BCE no cambió el tipo de referencia y la Fed, en un contexto de grandes presiones sobre su presidente Jerome Powell, no ha realizado ninguna bajada de tipos en el año. Además, el mensaje de la Fed, fue “hawkish, porque ve presiones inflacionistas y no ve de momento ningún accidente ni por la parte de crecimiento ni por la del empleo”.
Esto ha provocado repuntes en las curvas de tipos, “están muy nerviosos los bonos de gobierno este año, pero por otro lado hemos visto un magnífico comportamiento de los spreads de crédito, tanto el investment grade como el high yield han vuelto prácticamente a mínimos históricos, lo que produce muy buenas rentabilidades en las carteras de bonos privados”, indica la gestora. Por su parte, los mercados de renta variable se han quitado un peso de encima y hemos visto revalorizaciones importantes en todas las regiones y, “lo más interesante”, subraya Campello, “es que en los últimos dos meses hemos visto como la bolsa estadounidense le ha recuperado el terrero a la europea” y “hemos visto brillar a las siete magníficas”.
Respecto a los resultados empresariales, la gestora señala que “en términos de beneficio por acción estamos viendo uno de los mejores trimestres de los últimos cuatro años”. También explica que “hemos visto cómo se ha frenado la sangría en el mercado de divisas”: el dólar se ha revalorizado con fuerza hasta niveles de 1,14 respecto al dólar, un movimiento que es positivo para las carteras globales de los inversores europeos.