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EN EL CONFIDENCIAL

2019: espera lo inesperado

Asesoramiento & Financial Planning | Colaboraciones |
Espera lo inesperado Satrústegui El Confidencial

Santiago Satrústegui, presidente de Abante, escribe en el blog Desnudo de certezas de El Confidencial un artículo titulado No existen las bolas de cristal: espera lo inesperado en 2019, en el que analiza lo que está sucediendo en los mercados financieros y señala las cuestiones más importantes que deben tener en cuenta los inversores en el año que acaba de comenzar.

“Este año, salvo despiste, no veo muchas previsiones y, si las hay, tienden a aspirar a mucha menos precisión que en años pasados. Probablemente, la dificultad de explicar todavía lo que ha pasado este año hace que nos invada a todos un fervor escéptico de proporciones socráticas. Solo sé que no sé nada”, comienza el artículo. Y destaca: “Lo que ha ocurrido este año con el precio de prácticamente todos los activos cotizados tiene que ver mucho más con la falta de confianza que ha generado la política que con razones estrictamente económicas”.

Los mercados son instrumentos de descuento de expectativas y, si los políticos dicen o hacen tonterías, las cotizaciones acaban reflejando la falta de confianza que esas actitudes producen. Y el problema no es solo que todo valga menos. Algún idiota podría alegrarse de que el patrimonio de Bill Gates o Warren Buffet valga un 30% menos, porque eso reduce la desigualdad, pero ellos siguen estando igual de bien mientras que el empeoramiento de las expectativas que esos precios reflejan llevarán a una reducción de las inversiones y a un aumento del paro. A esto es a lo que llama George Soros reflexividad”, señala Satrústegui.

Y añade que los mercados son también “un instrumento de transmisión de riqueza de aquellos que se ponen más nerviosos hacía los que se ponen menos“. “Nervios ahora mismo hay muchos y son consustanciales con la inversión como lo son también con la vida. El futuro es incierto por definición, pero, paradójicamente, cuanto mayor sean los nervios y la percepción de riesgo que tengamos menor será el riesgo escondido en los precios y, por tanto, mejor la oportunidad para estar invertido o aumentar la inversión. Ya sabemos que es imposible tener a la vez buenas noticias y buenos precios, dado que estos son la contrapartida de las malas noticias, que es con lo que hemos terminado el año”, subraya.

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