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Antropoceno: la política en la era humana

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¿Somos realmente conscientes del cambio climático y de sus consecuencias? ¿Y de cómo hemos llegado a esta situación? Para poner en contexto y analizar el entorno en el que nos hallamos, Manuel Arias Maldonado, profesor titular de Ciencia Política en la Universidad de Málaga, presentó recientemente en Abante su último libro: “Antropoceno. La política en la era humana”, una reflexión sobre cómo se encuentra el mundo, desde la perspectiva medioambiental, y mirando hacia sus implicaciones sociales, culturales y políticas.

La conferencia fue un diálogo entre Santiago Satrústegui, presidente de Abante, y Maldonado, que comenzó el evento haciendo un llamamiento: “El Antropoceno nos concierne a todos”.

¿Qué significa exactamente el término Antropoceno?

Maldonado explicó que, aunque tiene un origen científico, en realidad es o sería -porque es una hipótesis-, una nueva época geológica marcada por la fuerte penetración o colonización del planeta por el ser humano.

Es decir, el Antropoceno entiende que la humanidad es un agente de cambio medioambiental global: “Habríamos alterado los sistemas naturales planetarios. Aquello que la humanidad hace o deja de hacer, influye sobre el modo en que el planeta funciona y el ejemplo más claro de esto sería el cambio climático”, explicó el profesor.

Maldonado también comentó que hay varias teorías y diferentes matices sobre el Antropoceno, hasta un conflicto desde el punto de vista de la geología: “Hay un grupo de geólogos que creen que esta transformación del planeta, a manos del ser humano, habría dejado ya huella en el registro fósil de la tierra y, por tanto, habría que bautizar una nueva época geológica: el Holoceno debería darse por terminado, porque habría empezado ya el Antropoceno”. Pero, esta corriente, como explicó, choca con la que sigue los que conforman la Comisión Internacional de Estigrafía, el organismo oficial de los geólogos, que ha solicitado que se identifiquen las pruebas del inicio de esta etapa y, aquí, además, entraríamos en otra cuestión más difícil de medir: ¿cuándo empieza exactamente el Antropoceno?

Las raíces del Antropoceno

A la hora de analizar por qué hemos llegado a esta situación, con “el medioambiente alterado o transformado”, Satrústegui preguntó si se debe a que la ciencia ha fallado o si, en cambio, se trata de una consecuencia de la modernidad. En este sentido, Maldonado explicó que la ciencia y la modernidad son ambivalentes y ambiguas y señaló que “el cambio climático es algo que hasta hace un tiempo no sabíamos que estábamos produciendo. Es un efecto colateral y no intencionado del desarrollo humano”.

¿Dónde están las raíces de esta apropiación humana del entorno?, se cuestionó Maldonado, para después señalar que la especie humana se ha comportado, en relación a su entorno, como tenía que comportarse: “Todas las especies tratan de sobrevivir y transformar el entorno, en la medida de lo posible, para que se adapte a sus necesidades, pero solo la especie humana tiene la potencia para transformar, de la manera que lo ha hecho, el planeta”. Y esto es así, matizó, porque usamos un lenguaje y una tecnología y somos seres ultra sociales”.

A la hora de hablar del entorno medioambiental que tenemos ahora y del cambio que ha experimentado la naturaleza, Maldonado señaló que, para ver si realmente el ser humano quiere frenar ese cambio, tendríamos que hacernos dos preguntas: ¿cuánto mundo natural tenemos que conservar para poder sobrevivir? Y, la segunda: ¿cuánto queremos conservar del mundo natural?

La inmensidad del tiempo

“El Antropoceno no solo convierte al ser humano en protagonista, sino que también lo descentra porque, al poner el foco sobre el planeta y sus periodos de vida, nos recuerda que nosotros somos transitorios”, expuso Maldonado al analizar el concepto del tiempo profundo.

Una idea que está presente pero que, sin embargo, resulta difícil de asimilar en el día a día. Esto es así porque pensamos más en el corto plazo y, por eso, recordó que sería “muy absurdo pensar en medidas para dentro de 5.000 años”. En este sentido, Maldonado señaló que, ahora, el debate político dura un día en Twitter, lo que resulta paradójico si lo comparas con el tiempo profundo.

Conciencia y cambio cultural

Entonces, ¿dónde están las soluciones? Maldonado habló de la necesidad de que se produzca un cambio cultural y que nos planteemos la cuestión medioambiental de una forma razonable y realista: “¿Cómo queremos ser sostenibles y relacionarnos con el mundo nuevo?, esa es la pregunta que debemos hacernos, explicó.

En este sentido, también destacó la importancia de concienciar a la opinión pública de este cambio y de dar ejemplo con medidas sostenibles. Así, manifestó que las empresas podrían dejar atrás las emisiones de dióxido de carbono y que los poderes públicos podrían fomentar el uso de los coches eléctricos. Y esto, dijo, sería el inicio para que se diera una “confluencia de factores sociales, culturales, políticos y económicos para que promuevan ese cambio”.

Por último, Maldonado señaló que una de las cosas que la realidad nos está demostrando es que, electoralmente, el medioambiente no resulta atractivo y que la gran lucha es lograr que ese cambio social y sostenible tenga interés: “El individuo puede apartarse o abrazar ese cambio. Debemos movilizar los ingenios individuales para lograr medidas sostenibles que logren el cambio”, concluyó.