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“El cerebro que cura”

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Álvaro Fernández, CEO de SharpBrains, estuvo recientemente en Abante para presentarnos “El cerebro que cura“, el libro que escribió junto a Álvaro Pascual-Leone, neurocientífico de la Universidad de Harvard, y a David Bartrés-Faz, profesor de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud de la Universitat de Barcelona.

En un diálogo junto a Santiago Satrústegui, presidente de Abante, Fernández explicó que el libro resume décadas de investigación científica a nivel mundial sobre cerebro, mente y salud y, además, nos da pautas para alinear nuestros estilos de vida y trabajar la relación entre el cuerpo y la mente para mantener un cerebro sano como fuente de salud y vitalidad.

“Vivimos más años y el entorno ha cambiado. Ahora tenemos que seguir aprendiendo constantemente. Tenemos una oportunidad para mejorar nuestra mente”, comentó el autor del libro al hablar de cómo ha cambiado la sociedad y cómo nos podemos adaptar a estos cambios, marcados por el hecho de que ahora tenemos vidas más largas.

Fernández también habló de cómo el cerebro se adecua al uso y establece conexiones neuronales según nuestras necesidades: “De esta manera, cuando empezamos a pensar en otro idioma o dedicamos más tiempo a las matemáticas, nuestro cerebro fortalece conexiones que se van ensanchando en función del uso. Esto permite que la mente envejezca mejor”.

En este sentido, destacó los siete pilares desarrollados en su libro para mejorar la salud cerebral: tener una buena nutrición, evitar el estrés, mejorar el sueño, el trabajo aeróbico, realizar ejercicios cognitivos que se basen en la novedad, tener una vida sociable y contar con un plan vital.

En concreto, subrayó la importancia de tener unos objetivos vitales, ikigai en japonés,: “Un plan vital nos va a dar la razón para levantarnos cada día, nos ayuda por la motivación a largo plazo y por la creencia de que podemos mejorar”, señaló.

Por último, enfatizó en que estas actividades tienen que integrarse en la rutina de cada individuo porque “a nivel práctico, las cosas no se cambian en un solo día”. Por tanto, conviene trabajar la plasticidad cerebral diariamente para notar los resultados en la vejez.

Podéis ver la conferencia completa aquí.