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Financial Life Planning para ayudar a las personas a cumplir sus objetivos vitales

Asesoramiento & Financial Planning |

Hace casi 40 años John Lennon escribió en “Beautiful Boy” que “la vida es lo que sucede mientras estás ocupado haciendo otros planes”, una reflexión que sigue estando viva -quizás más que nunca- y que nos recordó hace unos días Louis Vollebregt, del Kinder Institute of Life Planning, durante uno de los morning meeting que celebramos en Abante.

Vollebregt, psicólogo y experto en financial life planning -lleva más de una década en el Instituto Kinder formando a asesores financieros en planificación financiera-, nos habló de la importancia de poner siempre al cliente en el centro de la conversación y de entender que no se puede hacer una planificación financiera si antes no has hecho un proceso de planificación vital.

“¿Qué es realmente importante para mí? Esa es la pregunta que tenemos que hacernos siempre y que le tenemos que trasladar al cliente”, comentó Vollebregt al explicar que, muchas veces, nos dejamos llevar por el día a día o por los asuntos de los demás y nos olvidamos de las cosas que son importantes para nosotros, lo que nos impide poner en perspectiva nuestros objetivos. “El proceso de life planning nos ayuda a saber qué es lo que realmente queremos. Conecta nuestros objetivos vitales con nuestra realidad financiera, lo que nos va a ayudar a que nuestros planes se hagan realidad”, destacó.

La persona, en el centro

La metodología que siguen en el Instituto Kinder se basa en comprender que el financial life planning no consiste en el dinero, sino en la propia persona. Una filosofía que en Abante llevamos poniendo en práctica durante más de 16 años en los que, como recuerda Belén Alarcón, directora de asesoramiento patrimonial, hemos ayudado a los clientes a contextualizar el dinero en su proyecto vital.

¿Cómo podemos ayudar a los clientes a cumplir sus objetivos? Vollebregt recordó que antes de hacer números hay que definir el proyecto vital de cada persona y, para esto, la clave está en escuchar al cliente: “Hay que ser empáticos con el cliente y crear una relación de confianza. Primero, debemos saber qué es lo que más le preocupa, lo que de verdad le importa para, después, poder ofrecerle la solución financiera que mejor se adapte a sus circunstancias”.

Asimismo, Vollebregt resaltó que, como asesores financieros, es muy importante darle al cliente nuevas soluciones y acompañarle a lo largo de toda su vida para guiarle y ayudarle a encontrar su camino, un proceso en el que la parte emocional cobra un papel fundamental: “Tenemos que aprender a manejar las emociones, son el motor de las decisiones”.