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EN EL CONFIDENCIAL

¿La bolsa o la vida?, como falacia lógica

Colaboraciones |
¿La bolsa o la vida?, como falacia lógica.

Santiago Satrústegui, presidente de Abante, reflexiona en su último artículo de El Confidencial sobre dónde nos encontramos como país en la crisis del COVID-19 y qué pasos son los siguientes que deberíamos dar.

“Va a ser imposible tomar las decisiones adecuadas mientras no se cambie el relato en el que seguimos atrapados desde el 14 de marzo, cuando se decretó el estado de alarma”, escribe Satrústegui, al tiempo que habla de las trampas de la lógica, que deberíamos superar cuanto antes.

Así, la primera de ellas, como escribe, es que no estamos en una guerra contra el virus, en la que el objetivo sea la eliminación total del enemigo. Y añade que “vamos a tener que convivir con este virus igual que los seres humanos lo vienen haciendo, desde siempre, con un gran número de enfermedades. Hemos entendido bastante bien que el objetivo que se perseguía con el famoso aplanamiento de la curva era evitar, en la medida de lo posible, la concentración de los contagios en un periodo corto de tiempo y el consecuente colapso de los sistemas sanitarios. Esa etapa ya la hemos superado y ahora tenemos que manejar una situación distinta en la cual tendremos que liberarnos del miedo y enfrentarnos a la realidad, como hemos hecho siempre”.

Satrústegui también habla de la trampa de la apelación a los expertos para justificar cualquier tipo de decisión y comenta que, “los que nos dedicamos a la economía y a los mercados financieros sabemos, desde hace mucho tiempo, que expertos muy reputados pueden opinar perfectamente, cada uno, lo contrario y que incluso el mismo experto puede opinar distinto, en función, de las circunstancias”.

Por último, comenta que la tercera falacia ha sido la de plantear la necesidad de elegir entre la salud y la economía. “Destruir ahora la economía no va a mejorar el resultado de las decisiones pasadas, y difícilmente va a contribuir a que mejore el relato, pero a diferencia de todas las decisiones que ha habido que tomar hasta aquí, este sí que sería un error perfectamente predecible y de muy difícil justificación”, concluye.

Aquí podéis leer la tribuna completa.