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¿Me interesa invertir en un unit linked?

Asesoramiento & Financial Planning |
Unit linked

El buen comportamiento que han tenido los mercados en 2019 se ha trasladado, en parte, a la evolución de un producto financiero que ha vuelto a ganar popularidad entre los ahorradores que buscan invertir a largo plazo: el unit linked.

En los últimos meses, este vehículo de inversión ha ido recuperando terreno, hasta cerrar 2019 con más de un millón de asegurados -en concreto, 1.157.288-, lo que supone elevar en un 10% la cifra de ahorradores que contaban con este producto a cierre de 2018- y con cerca de 14.280 millones de euros en provisiones, un 16% más que lo que gestionaban hace un año.

Con estas cifras, los unit linked se acercan a las cotas que manejaban hace una década y se sitúan, además, por encima de otros seguros de ahorro ligados a la jubilación como el PPA -con 928.478 asegurados y 12.342 millones en provisiones- o el SIALP -con 611.589 asegurados y 4.321 millones-. De hecho, y según los últimos datos de Unespa, los unit linked son los seguros que más han crecido en 2019, tanto por clientes como por patrimonio gestionado.

Características del Unit linked: un seguro de vida con riesgo

¿Qué es exactamente el unit linked? ¿A qué tipo de ahorradores está dirigido? Lo primero que tenemos que saber antes de plantearnos invertir en este producto es que es un vehículo de inversión que está concebido como un seguro de vida ahorro y que está pensado para canalizar el ahorro a largo plazo, pero, eso sí, con riesgo.

Tiene la estructura de un seguro, pero está vinculado a un fondo de inversión, por lo que no tiene una rentabilidad mínima garantizada. Está pensado para inversores que quieren asumir riesgo porque, en realidad, lo que hay por debajo de del seguro es una cesta de fondos, acciones o bonos.

En el unit linked, el tomador del seguro es quien asume todo el riesgo de la inversión porque puede elegir en qué tipo de activos financieros quiere invertir, siempre dentro de los que permite la póliza y bajo las restricciones de la aseguradora. Así, el tomador lo que hace es invertir en un seguro de vida y elige qué activos están por debajo, siendo la aseguradora la que asume la titularidad de esos activos y los asigna a la póliza.

Esta capacidad de elección del cliente es la principal diferencia que separa al unit linked del resto de los seguros tradicionales porque, como comentábamos, con el unit linked no hay un interés mínimo garantizado. La rentabilidad final que se obtiene está ligada al comportamiento de la inversión subyacente que se elija y, por ello, este producto no está pensado para los inversores más conservadores.

¿Cómo funciona? ¿Qué fiscalidad tiene el unit linked?

El tomador del seguro es quien suscribe la póliza y paga la prima. ¿Qué parte se destina a la cobertura de vida y qué parte a cesta de fondos? Normalmente, la parte que se destina a sufragar la cobertura de vida es mínima, ya que la mayor parte de las cantidades que se aportan se destinan a la inversión, aunque todo depende de lo que venga definido en la póliza.

¿Cuándo se puede rescatar? Uno de los puntos fuertes del unit linked es su liquidez inmediata y su flexibilidad, ya que no hay ninguna restricción a la hora de retirar el dinero. El ahorro que se ha acumulado se puede rescatar, ya sea de forma total o parcial.

Respecto a la fiscalidad, hay que destaca que el unit linked tributa exactamente igual que otros seguros. Cuando el tomador y el beneficiario son la misma persona, si se decide retirar el dinero por decisión propia, las ganancias generadas tributarán en el IRPF en la base del ahorro como rendimientos de capital mobiliario, es decir, a un tipo que oscila entre el 19 y el 23%.

Como sucede en otros seguros, el tomador del unit linked puede decidir quién es el beneficiario, por lo que es un producto a tener en cuenta a la hora de planificar una sucesión porque no forma parte de la masa hereditaria. Así, si el asegurado fallece, el beneficiario recibe el ahorro acumulado más el capital asegurado por el seguro en caso de fallecimiento, teniendo que tributar el Impuesto de Sucesiones y Donaciones.