Mujeres e inversión, cuestión de confianza

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30/07/2015

Las mujeres tienen cualidades y aptitudes positivas para la gestión del patrimonio y las inversiones, pero, hasta ahora, no se han ocupado lo suficiente de este aspecto, centrándose más en el ahorro. Sin embargo, la situación está cambiando y en este proceso, la confianza es el primer paso y el fundamental.

Las mujeres cada vez tienen más presencia en el mundo laboral y también ocupan más posiciones de liderazgo y en el ámbito de la gestión. Y esa presencia tiene un impacto positivo. Por ejemplo, un informe de Catalyst, una organización de EEUU sin ánimo de lucro para impulsar la presencia femenina en los negocios, ponía de relieve que las empresas con mujeres en sus consejos obtenían retornos superiores que aquellas en las que solo había hombres.

Cada vez más mujeres son independientes económicamente y en algún momento de sus vidas van a tener que ocuparse de las inversiones. Por eso, es importante estar preparadas. Aunque todavía hay mucho camino por recorrer: un estudio de Russell Investments realizado sobre mujeres emprendedoras y empresarias pone de manifiesto que menos del 10% considera que “está muy bien informada” sobre la gestión de sus inversiones.

sumario_mujerPor otra parte, muchos informes y expertos señalan que la causa de que las mujeres no hayan dado ese paso para ocuparse de las inversiones es la falta de confianza en sus capacidades de inversión. Una falta de confianza que no está necesariamente justificada, las mujeres tienen las herramientas necesarias para invertir con las mismas o incluso más garantías que los hombres. Sobre este punto cabe destacar que no hay acuerdo total, así, Anne Richards, CIO de Abredeen, decía hace unas semanas en un encuentro en Madrid que a las mujeres no les falta confianza, sí la tienen; lo que sucede es que no tienen un exceso de confianza.

“Las mujeres saben que pueden y deberían hacer más con su dinero, pero no han encontrado la fórmula más adecuada para ellas”, afirma un estudio de Boston Consulting Group que tomó como referencia a mujeres con un alto nivel de educación y de ingresos o patrimonio. En este documento se afirma que las inversoras están más dispuestas a buscar un consejero financiero con quién explorar las diferentes oportunidades que ofrecen los mercados y en quien delegar.

Ellas lo hacen bien

En general, y aunque conviene huir de las generalizaciones y tópicos, las mujeres son más cautas a la hora de invertir, buscan más información y solicitan con más frecuencia el consejo de expertos. Diversos estudios ponen de relieve que los estereotipos se están superando, que la actitud de las mujeres hacia la inversión está cambiando y que las que ya han dado ese paso para ocuparse de las finanzas y los grandes números lo están haciendo bien.

Estos estudios ponen de manifiesto que las mujeres aportan equilibrio y tienen mayor predisposición a la planificación. Además, su enfoque más a largo plazo y su capacidad en la gestión emocional son dos puntos a su favor a la hora de afrontar las inversiones.

En este sentido, Meredith Jones, consultora de inversiones  y autora de Women of the Street: why female money manager generate higher returns (¿Por qué las gestoras generan retornos más altos?) señala que las mujeres suelen hacer menos trading y más planificación a largo plazo y son inversoras más disciplinadas en el compromiso con la estrategia elegida, incluso cuando hay volatilidad en los mercados.