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Posicionamiento y perspectivas de inversión: tercer trimestre 2019

Mercados & Gestión |
Ángel Olea, director de inversiones de Abante

Pasado el ecuador del año se ha confirmado lo que observamos cuando comenzó 2019: el cambio de sentimiento del mercado respecto a 2018. Para Ángel Olea, socio y director de inversiones de Abante, “el sentimiento de los inversores ha cambiado drásticamente este año; en 2018 se puso en precio una recesión que se ha visto que no era real. Es cierto que estamos viendo un crecimiento económico más suave, pero no una recesión”.

Tras vivir un mal mes de mayo, -cuando la incertidumbre sobre el devenir de la guerra comercial sembró un clima de nerviosismo entre los inversores – el cierre de junio ha borrado todas las caídas, dejando paso a un primer semestre que se ha despedido con fuertes subidas, tanto en los mercados de renta variable como en los de renta fija. “La renta variable ha tenido el mejor comienzo de ejercicio desde los años 70, especialmente Estados Unidos, que ha iniciado el segundo semestre marcando nuevos máximos. La bolsa mundial sube cerca de un 15% y el resto de índices registran fuertes revalorizaciones”, destaca Olea.

Olea destaca que, sin duda, lo que más ha movido a los mercados en junio ha sido el cambio de rumbo de los bancos centrales. En Europa, el Banco Central Europeo ha dejado la puerta abierta a nuevos estímulos monetarios y en Estados Unidos, la Reserva Federal ha cambiado su discurso, borrando el término “paciente” y advirtiendo del incremento de las incertidumbres. Hasta el pasado viernes, parte del mercado ya daba por hecho que a finales de julio íbamos a ver una bajada de tipos de 50 puntos, pero el buen dato de empleo pilló por sorpresa -se crearon 224.000 empleos en junio, muy por encima de lo que se esperaba-, por lo que ahora la duda está en si veremos una bajada de 25 puntos en la próxima reunión o si la Fed se va a tomar más tiempo.

Posicionamiento para el segundo semestre

Nuestro posicionamiento para el segundo semestre del año sigue siendo favorable para la renta variable. En un entorno de tipos bajos, con unos datos macro algo más débiles e inflaciones bajas, creemos que el mejor activo para invertir a largo plazo es la renta variable, pero siendo más prudentes.

De cara a los próximos meses y al hablar de las carteras de nuestros clientes, nos parece fundamental la gestión táctica del riesgo, apostar por carteras globales y diversificadas y por una buena selección tanto de activos como de gestores, para aprovechar todas las oportunidades que nos da el mercado.

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