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La importancia de entender el riesgo, más allá de la volatilidad bursátil

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El riesgo es un factor inherente a las decisiones de inversión. Incluso, cuando decidimos no invertir nuestro dinero para no evitarlo, estamos, en realidad, asumiendo el riesgo de que nuestro dinero pierda poder adquisitivo a largo plazo por el efecto de la inflación. Por eso, es importante entender qué es el riesgo en la inversión. Y tener claro qué es y qué implica volatilidad, un concepto que este mes de agosto hemos utilizado mucho, puesto que la caída del volumen de negociación junto con un reavivamiento de la guerra comercial y los temores a la ralentización económica global, con las políticas monetarias en el punto de mira, han provocado que la volatilidad se haya incrementado.

La volatilidad, que se suele utilizar como medida del riesgo de un activo financiero, es, básicamente, las oscilaciones que dicho activo puede sufrir. La Real Academia de la Lengua la define como la inestabilidad de los precios en los mercados financieros, como ya explicamos en otro artículo de este blog.

Los datos de Bloomberg ponen de relieve que agosto es el mes en el que más se incrementa la volatilidad, más allá de que haya noticias que tengan un impacto relevante en los mercados. Las oscilaciones en los mercados son mayores cuando los niveles de negociación son menores, porque cualquier movimiento tiene un mayor impacto. Si, además, como ha sucedido este año, tenemos noticias que inquieten a los inversores, este efecto se multiplica.

El 5 de agosto, los mercados volvieron a ponerse bastante nerviosos, en parte, como consecuencia del anuncio de nuevos aranceles por parte de Estados Unidos a China, como explicamos aquí. Este nerviosismo se tradujo en un incremento de la volatilidad -medida a través del índice VIX de Chicago, el más usado en bolsa para volatilidad-, que subió por encima de los 24 puntos, casi el mismo nivel que vimos en enero tras un diciembre de 2018 muy negativo para todos los activos financieros -de hecho, en diciembre el VIX superó los 30 puntos. La media del índice en las últimas 4 semanas se ha situado en torno a 13  puntos, como vemos en el gráfico de Bloomberg.

volatilidad vix
Evolución del VIX (Bloomberg)

La volatilidad se puede utilizar, como decimos, como medida del riesgo. Pero puede ser también una fuente de oportunidades de inversión -si conseguimos no dejarnos llevar por las emociones y el “efecto manada” y nos ceñimos al análisis- y es, como hemos explicado en otras ocasiones, el precio de la rentabilidad.

Pero, cuando hablamos del riesgo de las inversiones, debemos tener en cuenta otras muchas cuestiones. Por un lado, cuando invertimos con la vista puesta en el largo plazo, pensando, por ejemplo, en construir nuestro ahorro para la jubilación, un riesgo muy importante es que el dinero pierda valor porque la rentabilidad que obtenemos (o que no obtenemos) por él no supera a la inflación. Por ejemplo, si tenemos 100.000 euros, en un escenario de inflación anual del 2% y los dejamos en una caja fuerte en casa porque no queremos asumir el riesgo de invertir, dentro de 20 años su valor equivaldrá al de 67.000 euros de hoy. Habremos perdido un tercio de nuestro poder de compra.

Otro riesgo que tenemos que valorar es el del coste de oportunidad: si invertimos en un activo poco líquido -por ejemplo, un inmueble- recuperar el dinero si lo necesitamos tendrá un coste, igual que si intentamos moverlo a otra inversión que en un momento dado pueda ser más rentable.

Entender el riesgo, adecuar el de nuestras carteras a nuestros objetivos y a nuestro perfil, es fundamental para lograr nuestras metas, para que podamos comprometernos con nuestro plan de ahorro e inversión en el medio y largo plazo y evitar la tentación de tomar decisiones que nos pueden perjudicar movidos por la emoción del momento. En los momentos de turbulencia en los mercados, es importante tomar distancia, poner perspectiva, y contar con el mejor asesoramiento para evitar errores que nos pueden costar dinero, que no es otra cosa que el medio para conseguir lo que nos importa; nos puede costar el poder montar nuestro negocio, la oportunidad de reciclarnos a mitad de nuestra carrera profesional o nos puede costar nuestro nivel de vida durante la jubilación.