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Las claves para rescatar con éxito tu plan de pensiones

Jubilación & Pensiones |

Responder a esta cuestión no es algo sencillo. Pensar en rescatar el plan de pensiones implica, casi inevitablemente, pensar en cuántos impuestos vamos a tener que pagar del ahorro que hemos acumulado para nuestra jubilación a lo largo de los años.

Es en este momento cuando muchos españoles se acuerdan de una de las típicas pegas relacionada con lo planes de pensiones que dice que “lo que te ahorras hoy con la aportación, lo pagas en el rescate”. Y la realidad es que, aunque al rescatar el plan de pensiones debemos rendir cuentas con Hacienda, podemos hacer unos números para intentar minimizar el impacto fiscal y ver qué estrategia es la que más nos conviene.

Lo primero que tenemos que saber es que por el rescate del plan de pensiones tributamos en la base general del IRPF como rentas del trabajo y a un tipo que, en la escala estatal, oscilará entre el 19% y el 45%.

Otro factor que debemos tener en cuenta y que es vital a la hora de hacer una estrategia desde el punto de vista financiero y fiscal, es que, cuando nos jubilamos, no estamos obligados a rescatar nuestro plan de pensiones inmediatamente: la ley nos permite rescatarlo desde que cumplimos la contingencia de jubilación, pero podemos posponerlo.

Con todo, si planificamos con antelación nuestra jubilación y pensamos en cuáles son nuestros objetivos vitales para cuando dejemos de trabajar, podremos saber cuándo queremos rescatar nuestro plan de pensiones, lo que nos va a beneficiar a la hora de rentabilizar nuestro dinero porque sabremos de antemano cuál es nuestro horizonte temporal y cuánto tiempo va a estar nuestro dinero invertido.

¿Cuándo me interesaría rescatar mi plan de pensiones?

Cuando estamos a punto de jubilarnos, para optimizar nuestras finanzas y rescatar el plan de la forma más eficiente, deberíamos analizar en qué situación nos encontramos. Es decir, cuánta pensión de la Seguridad Social vamos a cobrar, o si vamos a contar con algún otro ingreso extra -por ejemplo, alquileres, que subirían nuestro tipo marginal- que nos permita vivir un tiempo cobrando solo la pensión pública. Si este es nuestro caso, podemos plantearnos dejar que nuestro dinero siga invertido durante más tiempo para, así, seguir beneficiándonos de los mercados y conseguir un capital final mayor.

Aquí también debemos tener en mente que, si rescatamos el plan de pensiones cuando ya hemos empezado a cobrar la pensión pública, por lo general, vamos a pagar menos impuestos porque la pensión pública de la jubilación es inferior al salario que percibimos como trabajadores, por lo que el tipo al que tributamos es inferior.

 

 

La fórmula más eficiente

Si nos preguntamos cómo podemos rescatar nuestro plan para pagar menos impuestos, tenemos que saber que no hay una respuesta única. Siempre hay que hacer un ejercicio de planificación financiera y fiscal para evaluar qué estrategia es la más conveniente: en forma de capital- todo de golpe-, de renta -con rentas periódicas- o en forma mixta.

¿Cuál de estas fórmulas es la que más me conviene? Si tenemos aportaciones anteriores al 31 de diciembre de 2006 nos podemos aplicar una reducción del 40% siempre que hagamos el rescate en forma de capital, aunque, eso sí, hay unos límites temporales para poder aplicarnos esta deducción.

Los que se jubilaron a partir de 2015 tienen el año de jubilación en curso y los dos posteriores para poder aplicarse la deducción y los que se jubilaron entre 2011 y 2014 pueden aplicarse la deducción en el año en el que se jubilan y en los ocho ejercicios siguientes. Por esto, 2019 es el último año para que los que se jubilaron en 2011 y en 2017 pueden rescatar su plan con esta deducción.

Así, por ejemplo, si sacamos 20.000 euros del plan -de aportaciones anteriores a 2007 y en forma de capital-, solo tenemos que tributar en el IRPF por 12.000 euros, mientras que los 8.000 restantes están exentos.

¿Qué pasa si no cuento con ninguna otra renta? En este caso, si no contamos con otros ingresos durante la jubilación, nos interesaría rescatar en forma de renta unos importes anuales que no superen los 12.000 euros para no tener que tributar.

Cuando realizamos el rescate en forma de capital, nuestra base imponible se incrementa y pagamos más impuestos, pero solo en un mismo año. Cuando rescatamos en forma de renta, pagamos menos impuestos al rescatar cantidades más pequeñas, pero durante más tiempo. Por ello, en este último caso, siempre nos interesaría calcular qué cantidad rescatamos cada año para no saltar de tramo.

Por ejemplo, si nos jubilamos con una pensión pública que se aproxime al máximo -unos 36.000 euros brutos anuales- y tenemos 80.000 euros en planes de pensiones, con 70.000 de aportaciones anteriores a 2006 podemos rescatar en forma de capital esos 70.000 para beneficiarnos de la reducción y dejar los 10.000 restantes invertidos. En este caso, contando con que esa pensión implica unos 7.000 euros en impuestos, al sumar el tipo medio que pagamos en impuestos en el rescate y el dinero del plan, tributaríamos por la pensión y por 42.000 euros del plan -no pagamos impuestos por 28.000 euros por la reducción del 40%-. El coste de rescatar así nuestro plan es de 16.576 euros, a un tipo del 23,69% por euro rescatado.

Si, en cambio, decidimos rescatar todo el dinero de una sola vez, pagamos impuestos por esos 42.000 euros, más los 10.000 de las aportaciones que no tienen derecho a reducción, de forma que el coste del rescate se eleva a 21.000 euros, pagando un tipo medio del 26,17%.

Por último, también es importante saber que, si no nos hace falta, podemos dejar nuestro dinero invertido en el plan de pensiones o rescatar solo una parte (o todo) y seguir aportando, pero por otras contingencias -la ley permite ser beneficiario y partícipe al mismo tiempo siempre que las nuevas aportaciones se rescaten por fallecimiento o dependencia. De esta forma podríamos emplear el plan de pensiones para planificar nuestra herencia y que nuestros herederos tributen por nuestro plan en la base general cuando decidan rescatarlo y no por el impuesto de Sucesiones.