< Volver

¿Me interesa invertir en un plan de pensiones?

Jubilación & Pensiones |

En la recta final del año, el plan de pensiones se vuelve el producto de inversión protagonista por excelencia de las entidades financieras y suele acaparar las campañas promocionales. ¿El motivo? La temporalidad de este producto que viene marcada por nuestro comportamiento como inversores.

En España, la mitad de las aportaciones a planes de pensiones se producen en el último trimestre del año y, sobre todo, en el mes de diciembre, que es cuando nos solemos acordar de la deducción fiscal. Cuando pensamos en invertir en planes de pensiones, solemos caer en el error de tener en cuenta únicamente la parte fiscal. Y es que, si bien es cierto, que la ventaja fiscal de los planes de pensiones es uno de sus grandes atractivos, no es el único.

Plan de pensiones: fiscalidad, rentabilidad y flexibilidad

El plan de pensiones está diseñado específicamente para el objetivo de la jubilación. Esto hace que sea un producto ilíquido, ya que solo se puede rescatar si se cumplen alguna de las contingencias de jubilación, fallecimiento, dependencia o incapacidad y, también, por los supuestos excepcionales de liquidez como enfermedad grave, paro de largo duración y a partir del 1 de enero de 2025, cuando las aportaciones tengan una antigüedad mínima de 10 años.

La iliquidez de los planes de pensiones se plantea muchas veces como un inconveniente, pero lo cierto es que es un producto que nos ayuda a pensar y comprometernos con nuestro yo futuro porque sabemos de antemano que estamos invirtiendo para el largo plazo y para un objetivo concreto.

Además, otro aspecto que debemos tener en cuenta es que podemos cambiar de plan de pensiones sin tener que pagar impuestos, lo que nos beneficia enormemente a la hora de invertir según nuestro momento vital y nuestras circunstancias y objetivos. Es decir, podemos ir modulando nuestra inversión sin tener que tributar por ello. Así, por ejemplo, si empezamos a invertir para la jubilación con 35 años podemos empezar con un plan de pensiones 100% renta variable e ir, poco a poco, bajando nuestro nivel de riesgo y reducir nuestra exposición a bolsa a medida que se vaya acercando el momento de jubilarnos.

 

¿Son rentables los planes de pensiones?

Aunque tendemos a creer que no son rentables, la realidad es que sí hay planes de pensiones rentables y consistentes en el largo plazo. Como explica Enrique Borrajeros, socio y director de desarrollo de negocio de Abante, lo que nos pasa es que “nos fijamos en la bonificación o en el regalo y nos olvidamos de que lo importante para la jubilación es pensar en nuestros objetivos, en qué queremos, cuál es nuestro horizonte temporal y cómo vamos a complementar la pensión de la Seguridad Social”. Y eso se traduce en que la mayoría del ahorro para la jubilación no se encuentra en los planes más rentables en ninguna de las categorías y esto, en periodos de diez años, nos cuesta entre 2 y 3 puntos de rentabilidad. Por ello es tan importante buscar la mejor gestión y apostar por un equipo profesional que invierta de una forma activa y global y diversificada que nos dé la rentabilidad que necesitamos para cumplir nuestros objetivos.

Por último, respecto a la fiscalidad -y a la espera de que finalmente se apruebe algún cambio sobre los beneficios fiscales de los planes de empleo privados-, lo que tenemos que saber es que las aportaciones que hagamos cada año son deducibles de nuestra base general, aunque eso sí, bajo unos límites.

Por ejemplo, en la escala estatal y sin tener en cuenta otras deducciones, si tenemos un tipo marginal del 19% y aportamos 5.000 euros a nuestro plan de pensiones, Hacienda nos va a devolver 950 euros. Aquí, un aspecto que debemos considerar es que cada año lo que nos devuelve Hacienda lo podemos rentabilizar invirtiéndolo en el mismo plan o en otro producto financiero. Invertir lo que nos vamos deduciendo cada año es una manera de aprovechar el diferimiento fiscal de forma que cuando nos retiremos tengamos un capital final mayor.

¿Qué pasa cuándo rescatamos el plan de pensiones? Tributamos en la base general como rendimientos del trabajo -a un tipo entre el 19% y el 45%, según la escala estatal- y lo podemos rescatar en forma de renta, de capital o de forma mixta. Para valorar qué opción es la que más nos conviene y se adapta mejor a nuestras circunstancias y objetivos, es conveniente hacer un ejercicio de planificación financiera para valorar distintos escenarios, tanto por el lado fiscal como financiero.