¿Qué está pasando con la inflación?

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16/06/2021

En este entorno de recuperación económica, subidas generalizadas en los mercados y avances en el proceso de vacunación, hay un debate que sigue ocupando las crónicas económicas y financieras: ¿qué puede pasar con la inflación?

En los últimos meses, el repunte de la inflación se ha presentado como uno de los principales riesgos a tener en cuenta para el segundo semestre del año que podría hacer que el actual escenario en el que nos hallamos se dé la vuelta y que las políticas de los principales bancos centrales cambien antes de lo previsto.

Como señalaba Marta Campello, socia y gestora de fondos en Abante, en el último análisis mensual sobre lo que había pasado en los mercados en mayo y lo que podemos esperar en junio, la preocupación del mercado está puesta en la inflación y en si los estímulos monetarios y fiscales y la gran capacidad de recuperación que está mostrando la economía nos va a llevar a una situación de recalentamiento.

“El mercado había estado muy nervioso en los meses anteriores, pero quizás ha sido la labor pedagógica de los bancos centrales, especialmente de la Reserva Federal de Estados Unidos, lo que ha preparado al mercado para interpretar que esto podría ser un fenómeno puntual y no duradero en el tiempo”, explica Campello.

En esta línea se pronunciaba hace unas semanas Josep Prats, gestor de Abante European Quality, que, en un artículo en el diario Expansión, comentaba que es la recuperación de los precios de las materias primas lo que llevará al IPC a lecturas mensuales de hasta un 3% y recordaba que el petróleo ha duplicado su precio en los últimos doce meses. Aquí, el gestor señalaba que los bancos centrales saben que no es algo estructural y reiteraba que “la brusca oscilación de los precios de determinadas materias primas, principalmente el petróleo, puede tener una incidencia puntual muy marcada en el IPC de un trimestre o de un año. Pero a largo plazo, la inflación general coincide con la subyacente, que depende de los salarios”.

¿Cuáles son los últimos datos? El viernes pasado conocimos que la inflación interanual en mayo había llegado al 5% en Estados Unidos, marcando niveles que no veíamos desde el año 2008, aunque, eso sí, el incremento mensual ha sido del 0,6%, dos décimas menos que lo que se registró en abril y una más que lo que esperaban los analistas. Parte de esta subida ha estado marcada por el incremento de los precios de los coches usados que se han vendido y, también, por la creciente demanda -y su consecuente incremento en el precio- de los billetes de avión. La inflación subyacente ha sido del 0,7% en tasa mensual y del 3,8% en tasa interanual.

Este dato de mayo en Estados Unidos viene precedido por la subida del 4,2% que se registró en abril, mientras que en la zona del euro, la subida interanual de mayo ha sido del 2%, el mayor incremento desde octubre de 2018. Con estas lecturas, ¿esperamos movimientos de los bancos centrales?

En Europa, el organismo que preside Christine Lagarde se reunió ya la semana pasada sin sorpresas. El BCE cree que la subida de la inflación es temporal en Europa, por lo que mantienen sin cambios su política monetaria y todos los estímulos que se han ido poniendo sobre la mesa -a raíz de la crisis del Covid 19- hasta que la recuperación se consolide.

En Estados Unidos toda la atención se centra en la reunión de dos días que está manteniendo la Reserva Federal desde ayer. Esta tarde se conocerán las conclusiones de esta cita y si hay algún cambio, aunque el mercado ya da por hecho que antes del verano solo veremos nuevas previsiones de crecimiento y de inflación por parte de la entidad que dirige Jerome Powell, y que podrá ser a partir de agosto cuando empecemos a escuchar cómo la entidad se plantea ir retirando parte del programa de compra de activos, tal y como ya han venido solicitando algunos de sus miembros.