¿Cómo puedo reducir la factura fiscal con Hacienda antes de que acabe el año?

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30/11/2021

Este 2021 es un año de cambios fiscales. Los Presupuestos Generales de 2021 trajeron una serie de cambios que afectaban al ahorro de los contribuyentes: nuevo tramo en la base del ahorro (26% a partir de 200.000 euros), el nuevo tipo del 47% para la base general o la reducción a lo que se puede aportar a los planes de pensiones individuales.

Saber qué impuestos pagamos y qué obligaciones tenemos con Hacienda es fundamental a la hora de organizar nuestras finanzas y nuestro patrimonio. Porque, aunque la fiscalidad es un tema que nos preocupa, la gran mayoría de los españoles nos acordamos de los impuestos cuando llega la hora de rendir cuentas con Hacienda en la declaración de la renta de cada ejercicio y, en ese momento, ya no podemos hacer nada para cambiar nuestra foto fiscal y financiera del año sobre el que hacemos la declaración.

Por eso conviene hacer una radiografía de todas nuestras finanzas e inversiones y trazar un plan financiero y fiscal, que tenga en cuenta también nuestras circunstancias personales y objetivos.

La fiscalidad de los planes de pensiones: aportaciones y rescate

La novedad de este 2021 está en la cantidad máxima que podemos aportar al plan de pensiones individual y sobre la que nos vamos a podemos deducir que, tras la entrada en vigor de los Presupuestos Generales 2021, se ha reducido a 2.000 euros. Una reducción que está previsto que se incremente de cara al año que viene, ya que en los Presupuestos Generales de 2022 el límite máximo para aportar a planes está establecido en 1.500 euros.

Lo primero que debemos saber es que cada año, en nuestra declaración, nos podemos deducir de nuestra base imponible las aportaciones que hagamos a nuestros planes de pensiones y Hacienda nos devuelve parte del dinero que hemos invertido. Para este 2021, el límite financiero, como decíamos, es de 2.000 euros. Por otro lado, el límite fiscal, la cantidad máxima sobre la que nos vamos a poder deducir, es la menor de estas dos cantidades: 2.000 euros al año o el 30% de los rendimientos netos del trabajo y actividades económicas. Adicionalmente, el nuevo límite de 2.000 euros podría incrementarse en 8.000 euros más por aportaciones del empleador a planes de pensiones de empleo.

Respecto a lo que nos devuelve Hacienda, hay que tener en cuenta que cuanto mayor sea nuestro tipo impositivo, mayor será reducción que obtendremos. Por ejemplo, teniendo en cuenta la escala estatal y que no nos podemos aplicar otras deducciones, con un tipo marginal del 19% y una aportación de 2.000 al año, la devolución será de 380 euros. Si, en cambio, nuestro tipo es de 47%, el nuevo máximo, con la misma aportación, la devolución será de 940 euros.

¿Y qué pasa en el rescate? Cuando invertimos en planes de pensiones lo que hacemos es diferir el pago del impuesto al momento del rescate,
cuando tributamos por la totalidad de lo que rescatemos como rentas del trabajo. Aquí es importante saber que cuando nos jubilamos no estamos obligados a rescatar el plan de pensiones de forma inmediata, y la realidad es que si lo hacemos cuando ya estamos cobrando la pensión pública de jubilación seguramente paguemos menos impuestos porque, por lo general, nuestra base imponible es menor en ese momento porque la pensión suele ser inferior a nuestro salario.

¿Podemos compensar las ganancias con las pérdidas?

En la actualidad, la ley sí nos permite compensar ciertas ganancias con otras pérdidas, bajo ciertos requisitos y plazos, de forma que podemos tributar por la diferencia entre ellas, reduciendo así el importe por el que tributamos.

Las ganancias o pérdidas patrimoniales que hayamos podido tener durante este 2021 con la venta de inmuebles, fondos, acciones, etc., las podemos compensar entre sí, es decir, con el resto de los productos que se integran en el mismo cuadro, y lo mismo sucede con los rendimientos del capital mobiliario.

Así, en nuestro IRPF podríamos compensar los rendimientos positivos generados, por ejemplo, por los dividendos de unas acciones y el rescate de un seguro, con las pérdidas que nos ha podido generar la venta de un bono.

De la misma forma, haríamos lo propio con los productos que se integran en el segundo cuadro. Y, si después seguimos acumulando rentas negativas, podríamos compensarlas cruzadamente y con un límite del 25% con los rendimientos de ambos cuadros.

Aquí es importante tener en cuenta que, si después de eso seguimos acumulando minusvalías, disponemos de los 4 próximos ejercicios para compensarlas, por lo que este 2021 es el último año para quienes acumulen rendimientos negativos desde 2017.

Vivienda habitual y deducciones

Respecto a la vivienda habitual, tenemos que saber que si adquirimos una vivienda antes del 1 de enero de 2013 nos podemos deducir un 15% de lo que hemos aportado en el año, siempre, eso sí, sobre un máximo de 9.040 euros, por lo que la deducción máxima que podríamos tener es de 1.356 euros.

Por ello, si el importe de nuestra hipoteca es inferior a esos 9.040 euros y no tenemos comisión de cancelación anticipada, deberíamos valorar si nos interesa amortizar anticipadamente parte de la hipoteca para llegar a ese límite y poder deducirnos sobre el máximo. Vamos a verlo con unos números: una persona cuya cuota íntegra ascienda a 20.000 euros y que ya haya pagado 5.000 euros de hipoteca este año, la deducción que se puede aplicar es de 750 euros. Si opta por amortizar anticipadamente 4.040 euros para tener la deducción máxima, su cuota líquida se reduciría en 606 euros (4.040*15%) y la deducción máxima anual sería de 1.356 euros (9.040*15%).

¿Hay cambios para los donativos?

Si hemos realizado algún donativo este año, nos podemos deducir en la cuota, con carácter general, un 80% para los primeros 150 euros y el 35% sobre el exceso de los donativos realizados a las fundaciones previstas en la Ley 49/2002 (Médicos sin fronteras, Caritas, UNICEF o Manos Unidas, entre otros). Además, si en los dos periodos impositivos inmediatos anteriores hubiéramos realizado donativos en favor de una misma entidad por un importe igual o superior al del ejercicio anterior, el porcentaje de deducción del importe que exceda de 150 euros será del 40%.